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Transformando la dinámica laboral: el verdadero impacto del salario emocional en las empresas.

En la búsqueda de un empleo, es común enfocarse en aspectos tangibles como el salario base, el seguro de gastos médicos mayores, la prima vacacional y todo lo que incluye un plan de compensación, ya que sin duda es primordial para el desarrollo profesional y personal de cada individuo, pero lo que a menudo es subestimado es el salario emocional.


El salario económico es uno de los principales factores que juegan un papel decisivo al momento de escoger un trabajo, sin embargo, según el Employer Brand Research 2021 Global Report, el 96 % de los encuestados por Randstad mencionan que hay un factor más importante y decisivo que determinan su estancia en una empresa. Es decir, existen múltiples factores que influyen en la motivación de una persona y, en muchas ocasiones, la remuneración financiera no es el principal punto, ni el factor más determinante. Por lo que el salario emocional es la respuesta. 


¿Pero a qué nos referimos cuando hablamos de "salario emocional"? Cuando hablamos de "salario emocional", nos referimos al conjunto de beneficios no monetarios que una empresa ofrece a sus colaboradores para mejorar su calidad de vida y promover un entorno laboral más satisfactorio. Va más allá del aspecto económico y se enfoca en aspectos emocionales y personales que impactan en el bienestar y la motivación de los equipos.

Este concepto abarca diferentes aspectos, entre los que se incluyen:


  • Reconocimiento y valoración: El sentimiento de ser reconocido y valorado por el trabajo realizado es fundamental para la satisfacción laboral. Esto puede manifestarse a través de premios, elogios públicos, oportunidades de crecimiento y desarrollo, entre otros.

  • Desarrollo personal y profesional: Ofrecer oportunidades de aprendizaje y crecimiento dentro de la empresa es crucial para el desarrollo personal y profesional de los colaboradores. Esto puede incluir programas de capacitación, mentoría, acceso a cursos y talleres, entre otros.

  • Flexibilidad laboral: Permitir a los colaboradores tener cierta flexibilidad en sus horarios o la posibilidad de trabajar de forma remota puede mejorar su equilibrio entre vida laboral y personal y reducir el estrés.

  • Ambiente de trabajo positivo: Fomentar un ambiente de trabajo colaborativo, inclusivo y respetuoso contribuye en gran medida al bienestar emocional. Esto puede lograrse mediante políticas de diversidad e inclusión.


Ahora, según expertos como Clodagh Beaty:

“Existe un vínculo muy fuerte entre nuestro salario emocional y nuestro bienestar en el trabajo. Cuando nuestro salario emocional es alto, nos esforzamos más de forma voluntaria, lo que conduce a un mejor rendimiento del equipo y de la organización”. Clodagh Beaty, coach y co-creadora del Barómetro de Salario Emocional. 

Por último, el salario emocional contribuye significativamente a la construcción de una cultura organizacional positiva y sólida. Cuando los colaboradores se sienten valorados y apreciados, se crea un ambiente de trabajo más colaborativo, inclusivo y armonioso. Esto, a su vez, se traduce en un mejor clima laboral, una mayor cohesión entre los equipos y, por lo tanto, en el logro de los objetivos organizacionales de manera más efectiva y sostenible.

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